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jueves, 5 de septiembre de 2019

14 Consejos de seguridad para las personas mayores que viven solas


A medida que las personas se hacen mayores, se vuelven más atractivas para los delincuentes que comienzan a verlos como un botín fácil del cual apoderarse sin mayores tropiezos.

Las personas mayores a menudo son blanco de robos de bolsos, robos de carteras, robos de autos o estafas de reparaciones en el hogar. De igual forma, son mucho más propensos que los jóvenes a ser atacados por extraños.

Durante un delito, es mucho más probable que una persona mayor resulte gravemente herida que alguien más joven, pero, aunque existen todos estos riesgos asociados a la edad, ninguna persona puede permitir que esto le impida disfrutar plenamente de su propia vida.

Vivimos en un mundo de personas violentas y debemos aprender a convivir con ello para poder estar a salvo sin importar los años que se tengan. Es por ello que es muy importante aprender a tener cuidado y a estar atentos a lo que nos rodea.

Si usted es una persona mayor que vive sola, o incluso si es una persona mayor que vive en compañía pero que eventualmente puede quedar a solas, entonces a continuación encontrará 14 consejos de seguridad que le ayudarán a combatir el crimen y a mantenerse a salvo y alejado de los peligros más comunes.


Cuidado en el hogar

1. Si está en casa y sobre todo si no hay nadie acompañándole, asegúrese de que las puertas y ventanas estén bien cerradas y que no puedan ser abiertas con facilidad desde afuera. Mantenga las puertas con la cerradura puesta incluso cuando usted esté en casa.

2. Instale una buena alarma en su hogar, que preferiblemente esté conectada a la estación de policía más cercana, y que usted pueda activarla con facilidad desde el interior en caso de ser necesario.

3. Haga una lista de sus pertenencias más costosas. Si le es posible, tome fotos de sus objetos más valiosos y guarde esta información en un lugar seguro. Incluso contemple la posibilidad de marcar sus objetos preciados de valor, con un número que les impida a los delincuentes comercializar sus bienes con facilidad en caso de que en algún momento lleguen a robarlo.

4. No le abra la puerta a nadie, hasta que no esté completamente seguro de saber quién es la persona que está tocando a su puerta. Nunca le abra la puerta a ninguna persona extraña y más aún si usted se encuentra a solas. Coloque una mirilla en la puerta que da a la calle, para que pueda ver desde adentro qué persona está al otro lado. Si sus recursos le alcanzan, instale una cámara de seguridad que grabe con nitidez las 24 horas del día todo lo que sucede en la puerta de su hogar.

5. Conozca a sus vecinos y asegúrese de saber quiénes son las personas que viven cerca de su casa. Si existe algún programa vecinal de vigilancia, o cualquier otra clase de grupo de integración con sus vecinos, únase a él.

Manejo del dinero

6. No guarde grandes cantidades de dinero en la casa. Mantenga solo el dinero necesario y lo demás, preferiblemente guárdelo en una entidad bancaria que sea de su confianza.

7. Cuando vaya a retirar dinero al banco, acostumbre a no ir a solas. Busque la manera de que algún familiar o amigo le acompañe siempre a esas diligencias.

8. Nunca lleve consigo mucho dinero en efectivo. Guarde sus documentos, tarjetas de crédito o débito, cheques, etc. en una cartera que pueda llevar en su ropa interior si es posible, y mantenga solo a mano una pequeña cantidad de dinero para que en caso de un hurto le entregue solo una pequeña suma a los delincuentes y nada más.

Afuera de casa

9. Nunca salga a caminar a solas y evite por completo los lugares inseguros como los estacionamientos oscuros o los callejones.

10. Si viaja en automóvil, mantenga siempre las puertas cerradas con llave en todo momento. No abra la puerta de su auto ni baje la ventanilla cuando esté transitando por zonas que usted no conoce. Cuando estacione su auto, hágalo siempre en zonas bien iluminadas.

11. Si acostumbra a utilizar un bolso cuando sale a la calle, cruce la correa del bolso sobre su hombro y a través de su pecho. Eso le dará un poco más de seguridad y desestimulará a los ladrones de querer quitarle su bolso en un descuido.

12. Siempre que salga de su casa, asegúrese de que alguien de su confianza sepa en donde va usted a estar e indíquele a esa persona el tiempo aproximado que tardará en regresar a su hogar. De esa manera, si algo llega a ocurrir, habrá alguien que pueda informar a las autoridades o a sus familiares más cercanos.

No sea predecible y no oponga resistencia

13. Trate de no tener rutinas que sean predecibles. No salga siempre a la misma hora de su casa, ni llegue siempre a la misma hora. De igual manera, nunca utilice las mismas rutas para hacer sus diligencias personales.

14. Si un atraco es algo inevitable, no oponga resistencia. Entregue su dinero de inmediato si se ve confrontado. El dinero siempre podrá ser recuperado, pero la salud e incluso la propia vida, no se pueden comprar con el dinero.


La inseguridad es un problema que afecta a todas las personas por igual, pero que hace más vulnerables a quienes tienen más edad.

Seguir estos simples consejos que bien pueden ser puestos también en práctica por personas de todas las edades, sirven enormemente para mantenerse a salvo y alejado de los delincuentes que buscan apoderarse de lo que no les pertenece.

Si conoce otros consejos de seguridad que sean importantes para las personas mayores, por favor compártalos a través de los comentarios.

viernes, 12 de julio de 2019

El amor es la salida



Para la persona que abusa de las drogas, su adicción nunca llega de la noche a la mañana. A menudo, las familias nunca lo ven venir. Cuando alguien que usted ama comienza su largo viaje por el camino de la adicción a las drogas, este es un camino que parece tener más giros y vueltas que una montaña rusa. Para un adicto y sus familiares, los altibajos ocurren todos los días y parecen no tener fin.

La familia de un adicto comienza a dudar de cualquier cosa que ese adicto les diga. Si algo en la casa se desaparece, la primera sospecha recae sobre el adicto. Si van al baño y tardan mucho en salir, siempre se piensa que están tomando drogas. Toda la confianza se pierde por completo y a veces es casi imposible volver a recuperarla.

Cuando se es padre o madre de un adicto, el sueño apacible y tranquilo, es algo que se desvanece para siempre. ¿Dónde estará mi hijo(a) en estos momentos?, ¿con quién estará?, ¿qué estará haciendo?, ¿estará aún con vida?, son las preguntas que se roban la tranquilidad y el sueño de los padres de un adicto.

El problema ya no es la marihuana

Hoy en día, la marihuana es “casi un juego” y casi que ni siquiera se ve como una amenaza. Las personas hoy en día están inhalando, esnifando, fumando drogas de las que usted nunca ha oído hablar y que son tan adictivas y destructivas, que la esperanza de recuperación de un adicto parece casi inexistente.


Estas nuevas drogas que salen a la luz cada día, generan una dependencia absoluta de quien las consume y frente a ellas, la marihuana parece tan solo un simple juego de niños inofensivo. Tristemente, las leyes en la mayor parte del mundo, son laxas y permisivas tanto con los productores como con los consumidores, y frente a esto, los padres de los adictos que ven las vidas de sus hijos desmoronarse cada día, poco o nada pueden hacer.

Por otra parte, cuando un hijo es ya mayor de edad, no existe forma legal alguna de evitarle que sea un consumidor de drogas. Si una persona decide consumir drogas después de cumplir los 18 años, usted no podrá detenerlos y nadie le ayudará a controlarlos, porque legalmente ya no están bajo su protección, son adultos legales y la ley les permite hacer con sus vidas lo que ellos deseen. Sin embargo, si usted está lidiando con un drogadicto que está por debajo de la mayoría de edad, tomar medidas drásticas al respecto, puede ser lo único que salve a esa persona de su adicción.

Si usted alguna vez probó alguna droga, debe saber que las drogas que están disponibles para los niños y los jóvenes en estos días son más peligrosas que cualquier cosa que usted haya experimentado en su juventud. Los niños optan por analgésicos como Oxycontin, Percocet y Loratabs. Luego, cuando esas drogas no hacen ya suficiente efecto, se pasan al consumo de metanfetaminas cristalinas que son drogas “sociales” extremadamente populares y que tienen efectos devastadores. Quien cae en su consumo, parece que nunca puede alejarse por completo de estas drogas, porque la tentación de consumirlas les queda en el cuerpo y en la mente por el resto de la vida.

El amor es la salida

Así que cuando usted tenga sospechas de que algún ser querido cercano esté consumiendo drogas, tome todas las medidas que sean necesarias para sacar a esa persona de esa situación. Tal vez la medida más importante de todas, sea comenzar por acercarse desde el amor, a escuchar a ese ser querido. La mayoría de las personas que caen en el consumo de drogas, lo hacen porque sienten que en su hogar no tienen a nadie que los escuche, los quiera, los valores, los ame. Muchos candidatos a adictos se escapan a tiempo de la adicción, simplemente porque su padre o su madre, decidieron en algún momento interesarse por ellos y darles cariño y amor sin medida.

Escuche a sus hijos, esté atento a ellos, preste atención y sepa quiénes son sus amigos, qué hacen, a dónde salen, con quién se ven. La indiferencia de los padres, es a veces el detonante que los hijos necesitan para convertirse en adictos. Un hijo que siente que le importa a su padre o a su madre lo suficiente, difícilmente caerá en la adicción. El amor y el interés por los hijos, es una barrera protectora que puede librarlos de la dura influencia de las drogas, a la que está sometida la juventud hoy en día.

Si usted tiene hijos adictos, no los culpe tanto a ellos. Revise su papel como padre o madre, y quizás encuentre que la responsabilidad de esa situación fue mucho más de usted que de sus propios hijos. Suena difícil reconocerlo y aceptarlo, pero esto casi siempre es así.